Experiencias

PRIMERA VISITA AL PLANETA TIERRA

La maniobra de descenso y mi implantación sobre el suelo del planeta han sido satisfactorias. La nave nodriza no ha sido detectada por ningún sistema de rastreo terrestre. Pérdida de contacto visual sin incidentes. Próximo contacto en coordenadas 40.873502 0.155883 de nuestro mapa de la galaxia Y6784K, en la misma franja de tiempo lunar, tras un período de 50 ciclos UR2, computables en este planeta por 100 períodos de insolación acompañados de otros 100 giros lunares.


Éxito en la adaptación gravitatoria y respiratoria de mi organismo primario, a pesar de que la atmósfera terrestre posee millares de partículas secundarias en suspensión. Algunos de estos corpúsculos son altamente nocivos, incluso se perciben micropartículas de plomo y azufre; además de multitud macromoléculas compuestas, de efectos perjudiciales. Muy probablemente estas concentraciones tóxicas serán muchos mayores en sus zonas originarias de producción. Me siento atravesado por innumerables ondas de radiación que podrían alterar mi funcionamiento celular y neuronal en caso de mantener un tiempo excesivo de permanencia en este planeta. Riesgo de mutación generacional elevado a causa de elementos radioactivos en suspensión.
Procedo a la búsqueda de especímenes terrestres para replicación de mi organismo. Preciso detección urgente del genoma más apto para duplicación orgánica con finalidad defensiva. Debo preservar mi organismo moldeándolo con las variables externas del espécimen más fuerte y abundante en el planeta.
El estudio de campo muestra que las poblaciones más abundantes corresponden a insectos y roedores. Los seres vivos con mayor capacidad adaptativa son animales mamíferos, omnívoros, con gran fertilidad producida por su capacidad sexual no supeditada a ciclos anuales de celo, guerreros, inteligentes, buena memoria, capacidad gregaria, máximo potencial de supervivencia en condiciones extremas. Nombre para la especie líder en este planeta: ratas.
Antes de proceder a la imitación de mi organismo respecto al espécimen reinante, procedo a analizar sus hábitos y su lenguaje.
Costumbres muy simples, reducidas a la procreación, comida y descanso, en ciclos continuos. Cambios en su rutina para defenderse frente a ataques de animales más voluminosos como el gato, el halcón, la culebra… Analizadas las especies atacantes, se comprueba que su capacidad de adaptación es mucho menor que la de sus presas, a pesar de su mayor fuerza destructiva. Asimilado su lenguaje se observa con extrañeza que está constituido por una treintena de sonidos estereotipados y de escasa o nula evolución. Su rudimentario lenguaje me crea fuertes dudas acerca de su capacidad de liderazgo en el planeta. Por análisis previos de nuestras naves se han observado grandes avances técnicos, similares a los de nuestra primera época de desarrollo tecnológico de hace 30 millones de años. También se observaron explosiones atómicas de energía fuera de control que, junto con otros elementos causantes de la polución del aire, indican un desgaste progresivo de sus reservas energéticas, así como la existencia de procesos primarios de nuclearización. Primera conclusión: No es posible que las ratas, con su lenguaje tan poco evolucionado, hayan sido capaces de promover un desarrollo tecnológico y nuclear, aunque sea de modo tan incipiente. Segunda conclusión: La especie reinante de este planeta debe serlo, no por su mejor capacidad adaptativa si no a causa de su mejor elaboración del lenguaje. Procedo a rastrear la existencia de nuevos especímenes concluyentes según las características previstas.
Me dirijo hacia una zona iluminada, con edificios de cierta altura. Máquinas ruidosas de gran consumo energético y alta peligrosidad, con emisiones de gases tóxicos; circulan torpemente por senderos de tierra cubierta por materiales asfálticos de elevada capacidad mutagénica. Los especímenes más abundantes siguen siendo los roedores, pero aquí han mejorado sus capacidades de camuflaje y sus hábitos vitales se realizan por la noche, al amparo de la oscuridad. Son animales mucho más angustiados y agresivos que los habitantes de las zonas rurales. Observo nuevos seres dentro de las máquinas y de los edificios, también con signos de gran irritabilidad. Procedo al estudio del nuevo espécimen. Observo a varias criaturas en un parque, en pleno centro de una masa de cemento, al abrigo de las pistas de asfalto y sin máquinas en circulación. Me acerco a los especímenes para su estudio: se trata de animales mamíferos, omnívoros. Caminan apoyándose en sus dos extremidades posteriores; las extremidades delanteras poseen dedos con gran movilidad de los que hacen uso frecuente; fertilidad media producida por su capacidad sexual no supeditada a ciclos anuales de celo aunque incrementada durante las estaciones calurosas y en períodos de descanso. Guerreros, inteligentes, buena memoria, capacidad gregaria, núcleo familiar estable aunque con tendencia a la infidelidad con atracción por otros integrantes de núcleos familiares estables, potencial de supervivencia medio, incapacidad para soportar condiciones ambientales extremas, sexos bien diferenciados. En cuanto a su código de expresión, es mucho más elaborado y se utiliza para transmitir los conocimientos a sus crías, asustar a los enemigos, atraer a la pareja… Sin embargo la estructura de su lenguaje es básica y su nivel de desarrollo es demasiado lento como para explicar la evolución de su tecnología. Conclusión: Los sujetos del análisis corresponden a la familia de los primates, denominación: gorila. Debe existir otra especie que domine a la anterior y con una mayor evolución de su lenguaje. Cabe observar que estos especímenes se encuentran encerrados entre barrotes, por lo que carecen de libertad. Buscaré a la especie animal que los ha encerrado y ha tenido la osadía de separar a los gorilas de su hábitat natural. Debe de gustarle alardear de su prepotencia sobre animales inferiores ya que los encierra para mostrar su capacidad guerrera. Conclusión: La especie que debo encontrar, y que lidera este planeta, estará formada por sujetos con predisposición a someter a sus inferiores, agredirles y mostrar sus éxitos desplazando a los vencidos de su hábitat. Muy probablemente no consentirán que convivan con ellos otras especies. Eso explicaría el temor que los roedores sienten hacia ellos, que les obliga a moverse cuando no pueden ser vistos por la especie reinante. También corroboraría esta hipótesis el hecho de que sometan a prisión a estos primates. Nueva conclusión: Posiblemente, si me muestro ante la especie reinante como soy, recibiré una respuesta hostil ya que mi organismo es distinto al suyo. Inevitablemente despertaré su instinto de superioridad y querrán eliminarme o encerrarme. Por otro lado, si muestro mi superioridad, su miedo a perder el liderazgo y a ser sometidos, del mismo modo que ellos actúan con las especies mejor dotadas para sobrevivir, les motivarían a terminar conmigo. Por lo tanto debo de proseguir con el plan inicial: reconocer a la especie reinante, transformar mi organismo a imagen de su estructura corporal, confundirme entre sus especímenes, investigar sus costumbres y no descubrir mi identidad real en ningún momento, ni por motivo alguno.